Los Eurocódigos estructurales son un conjunto de normas europeas de carácter voluntario, encargadas por la Comisión Europea al Comité Europeo de Normalización (CEN), que proporcionan una serie de métodos comunes para calcular la resistencia mecánica de los elementos estructurales en una obra de construcción. Su finalidad es la de disponer de un cuerpo normativo común europeo que permita demostrar el cumplimiento de los requisitos esenciales de resistencia mecánica y estabilidad, así como de seguridad en caso de incendio de las obras de edificación y de ingeniería civil.

En la actualidad los Eurocódigos cubren los siguientes ámbitos:

  • Bases de cálculo de estructuras (EN 1990);
  • Acciones en estructuras (EN 1991);
  • Proyecto de estructuras de hormigón (EN 1992), acero (EN 1993), mixtas de acero y hormigón (EN 1994), madera (EN 1995), fábrica (albañilería) (EN 1996) y aluminio (EN 1999), junto con el proyecto geotécnico (EN 1997); y el proyecto para la resistencia al sismo de estructuras (EN 1998).

Actualmente existen 10 Eurocódigos y 58 partes o normas europeas para desarrollarlos. Los Eurocódigos EC0 de Bases de cálculo, EC1 Acciones en estructuras, EC7 Proyecto geotécnico y EC8 Proyecto para la resistencia al sismo de las estructuras no tienen aplicación si no es por referencia en los Eurocódigos EC2: Proyecto de estructuras de hormigón, EC3 de acero, EC4 mixtas, EC5 de madera, EC6 de fábrica y EC9 de aleación de aluminio.

Los Eurocódigos van siempre acompañados de un documento llamado Anejo Nacional que redacta y aprueba cada país y que contiene dos tipos de información:

  • los “Parámetros de Determinación Nacional” (PDN), que son coeficientes cuyo valor afecta fundamentalmente a la seguridad de las estructuras, aspecto para el que cada país puede establecer exigencias particulares.
  • La “Información Complementaria No Contradictoria” (NCCI) que pueden ser cláusulas o documentos extensos que cada país puede añadir para regular aspectos no cubiertos por los Eurocódigos. Esto permite resolver problemas particulares de cada país o exigir verificaciones adicionales en determinados aspectos.

Los Organismos Nacionales de Normalización, AENOR en España, tienen la obligación de publicar la norma nacional (UNE-EN) dentro de los plazos establecidos. La norma nacional consta del texto formado por la parte del Eurocódigo seguido de su Anejo Nacional, siempre que éste último exista.

Incorporación de los Eurocódigos a los ordenamientos jurídicos nacionales (Fuente: Benavent Climent, A. y Goicolea Ruigómez, J. M., 2018)

España sufre un retraso importante en la incorporación de los Eurocódigos y ello está afectando negativamente la competitividad de nuestras empresas, la productividad de nuestros profesionales y el aprovechamiento académico de los estudiantes de nuestras Escuelas Técnicas Superiores. Las normas que se aplican actualmente en España para el proyecto de estructuras siguen siendo las nacionales (EHE, EAE, NCSE-02, etc.) que, si bien están en gran medida inspiradas en los Eurocódigos, no son éstos mismos y se apartan del consenso europeo.

En este contexto el ministerio de Fomento abrió, en 2018, el trámite de información pública de un nuevo código estructural que pasaría a ser, tras su aprobación, el documento básico que sustituya a la instrucción EHE y a la actual EAE. En un principio este código iba a entrar en vigor a finales del 2018, pero aún no hay fecha prevista para ello. La fase de consultas y alegaciones en la que se encontraba finalizó el pasado 17 de mayo. La normativa ha recibido un buen número de aportaciones por parte de organizaciones de peso y universidades como la UPM.

Los profesores Amadeo Benavent Climent, Catedrático de Estructuras en la ETS de Ingenieros Industriales de la UPM, Presidente del Subcomité Nacional UNE/CTN140/SC8 y Coordinador del Máster en Ingeniería sísmica, y José María Goicolea Ruigómez, Catedrático de Mecánica Estructural de la ETS Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la UPM y Presidente del Comité Nacional UNE/CTN140 han expresado, en una carta abierta, su disconformidad por la aparición de esta nueva normativa y la no adopción de los Eurocódigos. A ella se sumaron un gran número de personalidades de la ingeniería española.

Según los catedráticos, el proyecto del nuevo Código Estructural es una traducción “alternativa” de los Eurocódigos, distinta de la publicada de forma oficial por el organismo nacional de normalización UNE. Es parcial, pues omite partes esenciales de los Eurocódigos transcritos y es contradictorio con los Eurocódigos originales. Es incoherente en sí mismo, pues sustituye las referencias a otras partes de Eurocódigos por referencias a reglamentación española que no es homogénea con los mismos. Es también opaco, al incorporar directamente en el texto los parámetros de determinación nacional, evitando que se puedan identificar los valores recomendados a nivel común europeo y que se pueda identificar cuál es la modificación para su aplicación en España. Además, introduce el riesgo de incongruencias, contradicciones y resultados erróneos que acaben comprometiendo la seguridad o la funcionalidad de las estructuras, al mezclar prescripciones procedentes de cuerpos normativos de distinto origen y, por último, el nuevo Código Estructural omite:

  • Eurocódigos clave como son los EN 1991-x (que definen las acciones sobre las estructuras) con múltiples interrelaciones con los ya citados, lo que origina múltiples incoherencias en la aplicación;
  • Eurocódigos adicionales para estructuras de otros materiales como EN 1995 (madera), EN 1996 (fábrica), EN 1999 (aluminio), así como el proyecto geotécnico EN 1997 y las estructuras sismorresistentes, cuya reglamentación debería regularse por los mismos principios generales.

A esta situación se suma ahora la entrada en vigor de la Orden Circular 1/2019 “sobre aplicación de los Eurocódigos a los proyectos de carreteras”. Desde ahora, todos los puentes y estructuras asimilables (pasarelas, pontones, rampas, muros, etc.) deberán ser calculados usando los Eurocódigos.  Esto deja sin sentido (al menos para puentes) al Nuevo Código Estructural que se supone está a punto de salir y plantea varios interrogantes.

Frente a este panorama es necesario reabrir el debate y rescatar el planteamiento constructivo de los profesores Amadeo Benavent Climent y José María Goicolea Ruigómez que defienden una adopción clara, definitiva, literal e íntegra de los Eurocódigos en España. Las razones para ello son tan variadas como importantes. En primer lugar, los eurocódigos tienen como finalidad disponer de un cuerpo normativo común europeo que permita demostrar el cumplimiento de los requisitos esenciales de resistencia mecánica y estabilidad, así como de seguridad en caso de incendio de las obras de edificación y de ingeniería civil.

En segundo lugar, existen razones técnicas y económicas que hacen que la adopción en España de los Eurocódigos sea clave pues su uso se ha generalizado, no sólo en Europa, sino también fuera de ella, convirtiéndose en el marco normativo de referencia de muchos contratos internacionales relacionados con la construcción. Por lo tanto, la homologación de España con la normativa europea tendría importantes ventajas para nuestros profesionales y empresas de ingeniería e industria de la construcción. Entre estos beneficios están el aumento de su competitividad en un contexto internacional, la compatibilidad con software técnico y métodos internacionales cada vez más empleados, y el aumento de su productividad al no tener que trabajar con normativas distintas dentro y fuera de España.

En tercer lugar, existen razones de eficiencia y productividad relacionadas con el ámbito académico. En efecto, la incorporación de los Eurocódigos a la reglamentación española garantizaría que el contenido de las asignaturas que se imparte en universidades españolas sea compatible con las europeas. Esto permitiría el reconocimiento de asignaturas cursadas en diferentes Escuelas mediante programas de movilidad europea.

En cuarto lugar, en Europa se está trabajando ya en la segunda generación de los Eurocódigos que suponen un avance técnico sustancial. Por su parte, la Federation International du Béton (FIB) está elaborando también el nuevo Código Modelo para 2020 bajo la presidencia de un español, el prof. Hugo Corres de la UPM. Sin embargo, en España se pretende reeditar códigos nacionales al margen de los consensos europeos.

En quinto lugar, “los Eurocódigos forman un sistema completo, coherente y bien definido que incorpora en distintos documentos las bases de proyecto (EN1990), las acciones (EN1991), la verificación de estructuras de distintos materiales (EN1992/3/4/5/6), la geotecnia (EN1997) y la resistencia sísmica (EN1998), todos relacionados entre sí”. 

En sexto lugar, en el marco reglamentario europeo, hay desde hace años, varios textos legales que obligan al uso de los Eurocódigos o como mínimo obligan a los Estados Miembro a reconocerlos.

En séptimo lugar, los resultados de las investigaciones españolas de elevado nivel en el campo de la Ingeniería Civil y la Arquitectura pueden incorporarse en las normativas directamente en Anejos Nacionales, en forma de NCCI, cuando no son contradictorios. En otro caso, deberían ser analizados y discutidos dentro de los Comités Europeos creados para ello y en los que España tiene voz y voto, a fin de llegar a consensos en toda Europa. Por último, la adopción de los Eurocódigos no implica pérdida de “control” sobre la reglamentación española ni sobre el nivel de seguridad exigibles a nuestras estructuras pues estos aspectos los regula cada país a través de los mencionados PDN.

Queda claro entonces la necesidad y conveniencia de la incorporación íntegra y literal de los Eurocódigos a la reglamentación española en el campo de la ingeniería estructural, mediante remisión a los mismos, sin modificaciones de referencias ni de ningún otro tipo.

Referencias

Agudelo Zapata, José Antonio (2019), “A partir de ahora, los puentes se calculan con los Eurocódigos”, disponible en: http://estructurando.net/2019/04/09/partir-ahora-los-puentes-se-calculan-los-eurocodigos/

Benavent Climent, A. y Goicolea Ruigómez, J. M. (2018), Carta abierta Sobre la necesidad de la adopción de los Eurocódigos en España y el proyecto de Nuevo Código Estructural preparado por el Ministerio de Fomento.

Ministerio de Fomento de España (2019). «Eurocódigos. Los Eurocódigos estructurales». Disponible en:  https://www.fomento.gob.es/organos-colegiados/marcado-ce-y-eurocodigos/eurocodigos

Un comentario en «Los Eurocódigos y el Nuevo Código Estructural en España: Novedades y reflexiones»

  • Rafael Aramburo

    Totalmente de acuerdo.
    Los software de calculo mas reconocidos a nivel mundial no incluyen los códigos nacionales españoles; lo cual limita a nuestros profesionales y estudiantes el aprendizaje y uso de herramientas que nos garantizarían un nivel técnico y de competitividad acorde a estos tiempos, donde la globalización es una realidad que no podemos evadir.

    Responder

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